En los últimos años la tecnología de los frenillos ha cambiado tanto como la cantidad de opciones disponibles que hay. Generalmente asociamos muchos conceptos equivocados a la hora de hablar de frenillos. No muchas veces no sabemos dónde ni cómo encontrar un buen ortodoncista para este tipo de tratamientos. En este post te explicaremos 11 cosas que debes saber antes de usar frenillos y empezar un tratamiento de ortodoncia.

11 Cosas que debes saber antes de usar frenillos

  1. No hay límite de edad

Muchas veces asociamos los frenillos a la adolescencia, pero cada vez son más los adultos que se someten a este tipo de tratamientos. Siempre y cuando tus encías y tus dientes estén sanos, podrás enderezar tus dientes. Sobre todo es importante el estado de las encías y los huesos de la mandíbula, de hecho si hay pérdida de hueso o recesión de encías, no se recomienda usar frenillos, debido a la presión que ejercen en las encías, pudiendo causar complicaciones desfavorables.

  1. La mordida es tan importante como la rectitud y la estética de los dientes

Generalmente se piensa que los frenillos solo sirven para enderezar los dientes, pero tienes que saber que sirven para mucho más que eso. Un ortodoncista evalúa rectitud de los dientes, posición de la lengua, si la mandíbula suena al moverla, presencia de dolores, salud de los dientes y las encías, problemas respiratorios, etc.

Dentro de la evaluación se da bastante importancia a la mordida. Los ortodoncistas ven el funcionamiento general de la boca, porque después de todo, ¿de qué sirven los dientes rectos si no puede masticar o hablar correctamente, o si tener dolores de cabeza debido al bruxismo?

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  1. La ortodoncia es una especialidad

No puedes ponerte frenillos con cualquier dentista. Por mucho que confíes en tu dentista de cabecera, si no es un especialidad probablemente no haga un buen trabajo. Muchas veces las personas que comenten estos errores deben ir donde un ortodoncista a arreglar el trabajo defectuoso de su boca.

Los ortodoncistas se especializan en el movimiento dental y en la función de la mandíbula. Los dentistas generales, obviamente, tienen nociones de esto, pero no es su fuerte. La especialidad de ortodoncia dura bastantes años, estudiando acerca del movimiento de los dientes, de la mandíbula y la estética facial. Es importante que sepas si tu ortodoncista realmente ha sacado la especialidad, o está en camino de sacarla.

  1. Generalmente la primera consulta de evaluación es gratis o muy económica

¿Frenillos, brackets
invisibles, invisalign?

Consulta con Profesionales

No tengas miedo de pedir una primera evaluación con un ortodoncista, y si alguno no te gusta, no pierdes nada con probar con otro. Es una buena idea el obtener al menos dos o tres opiniones antes de seguir adelante con los frenillos. Ten en cuenta que hay muchas maneras de mover los dientes, y los ortodoncistas utilizan diferentes enfoques y corrientes; por lo que no hay una sola manera correcta.

Una vez que hayas elegido un ortodoncista, este te tomará un molde de tu boca, y te pedirá una radiografía panorámica, y a veces podría fotografías tu cara. Teniendo estos registros, el ortodoncista realiza un estudio con el cual puede desarrollar un plan de tratamiento para ti. Hasta este momento, el solo está estudiando tu caso para arreglar tu sonrisa. Luego él debería explicarte este estudio detalladamente, y te dirá exactamente qué hay que hacer, dándote un presupuesto.

  1. El tipo de frenillo depende de cada persona

Muchas veces los adultos acuden al ortodoncista con la esperanza de poder realizarse un tratamiento de ortodoncia con Invisalign o algo similar, pero no todos somos candidatos para este tipo de aparatos. Esto se debe porque algunos tratamientos no funcionan bien con Invisalign como sí lo harían con frenillos tradicionales. De todos modos, hay muchos frenillos del color del diente en el mercado que son menos visible y que funcionan igual de bien que los frenillos de metal.

De este modo te invitamos a confiar en la experiencia de tu ortodoncista, y si no te gusta su enfoque, siempre puedes encontrar uno que ofrece el tipo de soportes que tenías en mente.

  1. El costo y el tiempo del tratamiento son variables

Un tratamiento de ortodoncia no es barato, de modo que si los frenillos están cubiertos por un plan dental, considérate afortunado. Por lo general el tratamiento no se paga todo de una vez. Puedes pagar primero por el estudio inicia y las radiografías; luego, iniciado el tratamiento, las formas de pago dependerán de cada consulta dental y de la forma en que quieras pagarlo. Algunas consultas o clínicas dentales ofrecen un descuento por pagar por adelantado todo el tratamiento. Si bien esto puede ser tentador, no te lo recomendamos, ya que nunca se sabe lo que pueda suceder en el transcurso del tratamiento. Es verdad que todo buscamos ahorrar, pero protegerse financieramente es mejor aún.

En cuanto al tiempo, esto dependerá de cada persona, pero en promedio podemos hablar de dos años aproximadamente. De todos modos, existen métodos más rápidos, pero estos los debes evaluar en conjunto con el especialista. Dos años con frenillos podría parecer mucho tiempo, pero pasa más rápido de lo que crees, siendo un método seguro y fiable.

  1. Lee tu contrato

Antes de iniciar el tratamiento de ortodoncia, el especialista elaborará un plan de tratamiento con presupuesto que debes firmar. Este debe ser leido detenidamente, ya que se dan a conocer una gran cantidad de detalles importantes. Entre estos están las condiciones de pago, qué pasa si no se cumple con los pagos, etc. Si algo no sale como esperabas o sale, definitivamente, mal durante el tratamiento, el contrato es un documento legal vinculante.

De todos modos, en casi ninguna consulta dental son tan estrictos si olvidas algún pago, pero es mejor prevenir que lamentar. Por otro lado, si comienzas a tener dificultades financieras, habla con tu ortodoncista para generar una nueva forma de pago. Siempre y cuando haya diálogo, es probable que ningún ortodoncista deje un tratamiento a medias solo porque no hay un pago.

  1. Hay que cuidar bien los dientes

¿Por qué gastar tanta plata y años en los dientes, para luego ignorar la higiene bucal? Cuando tienes frenillos debes cepillarte después de cada comida. Puede sonar muy tedioso, pero es cosa de costumbre. De hecho, sentirás la necesidad de hacerlo al quedar la comida entremedio de los frenillos, causando molestias, mal aliento y caries. También debes usar el hilo dental al menos una vez por día. Pídele a tu ortodoncista que te enseñe cómo cepillarte los dientes correctamente. Finalmente, recuerda que no debes usar pasta de dientes blanqueadora, ya que tus dientes podrían quedar manchados después de retirarlos.

  1. Duele por un tiempo

Es verdad que al principio duele el uso de frenillos, sobre todo después de un día o dos de haberlos instalado. Y no solo tus dientes dolerán, sino que los frenillos rozarán los tejidos bucales, pudiendo causar heridas en la boca. Evidentemente esto no es agradable, pero esta etapa solo dura un par de semanas. Para calmar los dolores de la boca, enjuágate la boca con agua tibia con sal varias veces al día, o busca en el mercado un enjuague bucal para esto. También te recomendamos usar un bálsamo labial, para hidratarlos, así evitarás más heridas. La etapa inicial del tratamiento no es entretenida, pero pasa pronto. Quizás tengas que comer alimentos blandos y masticar despacio y con cuidado. Lo cierto es que luego de unos meses los frenillos ya no te molestarán tanto.

  1. Cuidado con las alergias

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Hay algunas personas que son alérgicas al níquel, que se encuentra en algunos frenillos; otras personas son alérgicas al látex, que se tienen las ligaduras, elásticos y guantes de examen. Si tú tienes conocimiento de alguna de estas alergias o sensibilidad a cualquier sustancia, debes decirle a tu dentista. Siempre hay productos alternativos que se pueden utilizar, y que no causarán problemas. Si sientes que tus frenillos están causando dolores o problemas debes informar a tu ortodoncista. Por ejemplo, si sientes que tu garganta se hincha, es probable que estés teniendo una reacción alérgica, por lo que debes ir de inmediato a urgencias.

  1. Después tendrás que usar retenedores

Después de retirar los frenillos, tu ortodoncista tomará un molde de tu boca y creará conjunto de retenes; cada paciente necesita uno distinto dependiendo del caso. A veces, los ortodoncistas recomiendan un retén permanente para asegurarse de que los dientes no se mueven en absoluto. Es importante usarlo exactamente como el ortodoncista indica. Un retenedor deberás usarlo para siempre, ya que es importante cerciorase de que los dientes no se moverán de nuevo. El cuidado de este aparato te lo mencionará tu ortodoncista, pero por lo pronto te podemos decir que debe mantenerlo limpio, al igual que tus dientes.

Si quieres realizarte una evaluación de ortodoncia, busca tu especialista en Deenty, ahí podrás encontrar un par de dentistas con los que puedes evaluar las distintas opciones de frenillos que hay para tu caso. Por otro lado, recuerda que primero es importante tener los dientes saludables. Ello quiere decir, sin caries, ni otras enfermedades que afectan a los dientes; luego de esto evalúa lo de los frenillos. Esperamos que las 11 cosas que debes saber antes de usar frenillos te hayan servido y las tomes en cuenta.

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